El cambio climático es un tema serio, urgente, global y ético

Dipsalut, el organismo de salud pública de la Diputació de Girona, celebra este 2018 su décimo aniversario, y para conmemorar la efeméride, ha programado tres charlas para reflexionar sobre diferentes aspectos relacionados con la salud, una de ellas relacionada con el cambio climático

El pasado 10 de mayo en el auditorio Jaume Casademont del Parc Científic i Tecnològic de la Universitat de Girona, Dipsalut llevó a cabo una charla a cargo del Dr. Humberto Llavador, profesor de economía de la UPF, bajo el título «Cambio climático, sostenibilidad y salud». El Doctor introdujo al público asistente, cuál es la situación actual del cambio climático con argumentos y cifras contrastables. Expuso la clara tendencia al aumento descontrolado de la concentración de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, utilizando los cálculos del Observatorio de Mauna Loa (Islas Hawái), y como este escenario es totalmente nuevo y al mismo tiempo imprevisible, ya que hasta el momento, no se han encontrado indicios de un pasado remoto del planeta, donde existieran estos límites desorbitados.

Las consecuencias del calentamiento planetario, si bien son conocidas, también son imprevisibles, a pesar de que haya estudios que muestren un horizonte muy pesimista. El Dr. Llavador remarcó que si no se pone freno al ritmo emisor de CO2, a finales del actual siglo la temperatura del planeta aumentará de media 4,5ºC, con el correspondiente aumento del hambre en África y Asia por las malas cosechas, un incremento en número y en contundencia de los desastres meteorológicos, una subida del nivel del mar y un cambio de la corriente atlántica que favorecerá el deshielo de los polos.

En cuanto a la salud pública, el Doctor enumeró estudios de diferentes equipos científicos de todo el mundo, donde confluyen que el aumento de la temperatura incidirá directamente en la mortalidad, con un claro aumento especialmente en las olas de calor, más sucesivas y duraderas. También habrá una pérdida de productividad económica y un retroceso en aspectos sociales, curiosos como el auge del vocabulario vulgar en las televisiones, las violaciones, los conflictos civiles y la inmigración. Llavador alerta que todo el mundo está en riesgo y que los costes directamente imputables a la salud, debido al cambio climático, supondrán entre 2 y 4 billones de dólares en 2030, u otra cifra, se calculan que habrá 250.000 defunciones adicionales al año debido a cuatro factores que estarán estrechamente relacionados: la malnutrición, la malaria, la última y la exposición al calor.

El Doctor puso encima de la mesa que el cambio climático no tiene freno, pero propuso una solución: mitigar sus efectos mediante la disminución drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Considera que el cambio climático es un tema serio, urgente, global y ético, y además intergeneracional e intrageneracional. Es así porque tiene efectos en las generaciones posteriores a la nuestra y también entre países diferentes. Pero de todos estos aspectos, en resaltó la palabra «ética».

Llavador consideró que los humanos nacemos de forma arbitraria a los lugares, y esto no debe ser un impedimento que todos tengamos el mismo nivel de vida saludable. Si se mira desde la vertiente ética, si quien contamina más lo hace menos, puede ayudar a reducir la desigualdad entre sociedades. Y puso sobre la mesa la cifra del 1%: con una tasa de crecimiento mundial del 1%, se podría mantener el progreso económico, reducir las desigualdades entre países y mitigar el cambio climático. Esta carambola es factible y se puede llevar a cabo, a pesar de parecer una utopía. Y eso lo dejó claro con la sentencia que daba por finalizado el acto: el cambio climático y el crecimiento económico; no se puede discutir uno sin hacer referencia al otro.