Los retos de la adaptación del cambio climático en el Mediterráneo

El martes 24 de abril, en la sede del Institut d’Estudis Catalans en Barcelona, ​​ATC-SIG asistió al Workshop internacional «Adaptando el Mediterráneo al cambio climático: agricultura, agua y bosques», organizado por la Oficina Catalana del Canvi Climàtic (OCCC) bajo el proyecto Life Medacc

Gran asistencia a la jornada de presentación de resultados del proyecto Life Medacc en Barcelona. El público asistente fue recibido con la bienvenida por parte del director de la OCCC, Salvador Samitier y seguidamente la ponencia de Marta Subirà, Secretaria de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Generalitat de Catalunya, que puso sobre la mesa las dificultades que ha tenido la nueva Ley de Cambio Climático de Catalunya, debido a su impugnación y posterior desbloqueo que permitirá, ahora sí, sacar adelante la Ley, en espera del pronunciamiento final por parte del Tribunal Constitucional.

El siguiente ponente, Cristos Xiloyannis, profesor de la Universidad de Basilicata, puso de manifiesto que el clima ya ha cambiado y la vegetación nota sus efectos. Explicó que hoy en día no se puede frenar el avance del cambio climático pero se pueden mitigar sus efectos. Según expuso el ponente, la tendencia es que sus hojas permanecerán más tiempo en los árboles, lo que conllevará un alargamiento del estado latente, y como consecuencia, necesitarán más agua para sobrevivir. No obstante, esto entra en total contradicción con las proyecciones climáticas, que pronostican un aumento de las temperaturas, un aumento de la sequía por la decreciente precipitación, y también un aumento de la evapotranspiración. El escenario que se prevé será bastante pesimista y el ponente destacó la necesidad de adaptar el medio a esta situación, mediante el aumento de la capacidad de retención de agua del suelo. Esta medida de adaptación se lograría con el aumento de la materia orgánica del suelo, que provocaría una disminución de la escorrentía superficial y la erosión. Aparte, un suelo rico con materia orgánica aumentaría su biodiversidad y sería un claro almacenador de CO2, totalmente lo contrario de un suelo yermo, que es un claro emisor.

Joaquín Andreu, de la Universitat Politècnica de València fue el siguiente ponente que explicó las técnicas de adaptación a la sequía en la cuenca valenciana. Destacó la aplicación de mecanismos de retención de agua para el consumo humano y el cultivo de regadíos desde tiempos inmemoriales. Y con escenarios poco optimistas año tras año, se ha pasado de la construcción de acequias y grandes embalses, a plantas desaladoras y de regeneración de agua, a fin de mantener los niveles óptimos de suministro de agua.

«Respuestas de los bosques mediterráneos al cambio climático: retos científicos y de gestión», fue la ponencia de Fernando Valladres del CSIC de Madrid, que la centró en las causas del desfallecimiento y posterior mortalidad de los bosques. Debido a las condiciones adversas que ya se están dando y que se acentuarán en un futuro no muy lejano debido a los efectos del cambio climático, los bosques presentarán un fallo hidráulico que provocará que su umbral de tolerancia cada vez sea menor. Expuso que las sequías severas son mucho más perjudiciales que las sequías extremas puntuales, pero la capacidad de resiliencia los bosques sigue siendo muy alto, a pesar de que se esté al borde del punto de no retorno.

A continuación, Sergio M. Vicente, del Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC, hizo un amplio resumen de los resultados y conclusiones del proyecto Life Medacc, centrado en el comportamiento de las cuencas del Muga, el Segre y el Ter. Coincidió con las preocupaciones y los escenarios pesimistas que los anteriores ponentes plantearon y presentó los resultados del proyecto Life Medacc. Estos muestran de qué manera la adaptación puede reducir la vulnerabilidad de los sistemas naturales y de las actividades socioeconómicas a los impactos del cambio climático, además de cuáles son los costes económicos y ambientales asociados en la adaptación o no de estas medidas de adaptación. El proyecto, que ha ayudado al desarrollo de la Estrategia Catalana de Adaptación al Cambio Climático (ESCACC 2013- 2020), pone de manifiesto que el clima ya ha cambiado y que el cambio climático avanza imparablemente.

ot seguit, Sergio M. Vicente, de l’Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC, va fer un ampli resum dels resultats i conclusions del projecte Life Medacc, centrat en el comportament de les conques de la Muga, el Segre i el Ter. Va coincidir amb les preocupacions i els escenaris pessimistes que els anteriors ponents varen plantejar i va presentar els resultats del projecte Life Medacc. Aquests mostren de quina manera l’adaptació pot reduir la vulnerabilitat dels sistemes naturals i de les activitats socioeconòmiques als impactes del canvi climàtic, a part de quins són els costos econòmics i ambientals associats en l’adaptació o no d’aquestes mesures d‘adaptació.  El projecte, que ha ajudat al desplegament de l’Estratègia Catalana d’Adaptació al Canvi Climàtic (ESCACC 2013-2020), deixa palès que el clima ja ha canviat i que el canvi climàtic avança imparablement.

Finalmente, una mesa redonda en experiencias de adaptación para poner la teoría a la práctica, cerró el Workshop. Teresa Baiges del Centre de la Propietat Forestal, Laia Batalla de la Escuela de Pastores, Jordi Muntaner de Geoserveis, Marta G. Ribera de la Universitat de Vic, y Helena Valent del Consell Comarcal de l’Alt Empordà, explicaron sus experiencias profesionales sobre proyectos que habían abanderado a su empresa o institución para la adaptación al cambio climático. Precisamente Helena Valent, responsable del Área de Medio Ambiente del Consell Comarcal de l’Alt Empordà,  explicó que el ente que representa realizó un Plan de Adaptación del Cambio Climático, que precisamente fue elaborado hace unos pocos meses para miembros de ATC-SIG.